Ardor

Vacío que abosrbe, que succiona sobre mi cuerpo

movimientos de lengua bajo mi ropa

ansias de  respirar y exhalar el aire que yo deshecho

soy consumido, soy alimento para cáncer.

 

Eres el toque frío, la sensación de abandono y desamparo

embargas con el sonido de la cremallera que baja

eres seducción, la semilla desconocida, sin marca,

el del nombre común y borroso.

 

Eres la sangre que hierve y me tensa

el stress que camina, la sonrisa adicta

la sonaja rota que hace resbalar a cualquiera

la espina punta roma, el medicamento caduco.

 

Eres la masa que crece bajo mi piel,

que carcome músculos y se vuelve pulpa blanca;

cortar la piel, hacerte externo a mí…

este tumor vuelve a crecer, eres llama falsa

el fuego fatuo que me incendia desde hace trece años

la razón de mi soledad y mi compañía.

 

Osmar Peña ’13

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Suelo

Esquina de piedra
Líneas negras a lo largo
Dividido en cuadrados segmentos
Duro, gris y asfaltoso

Cama del polvo diario
Heridas abiertas que se llenan con agua
Las manos se enfrían al tocarte demasiado
La piel por necesidad se acerca

Sobre una mancha oscura te expandes
Rota, una pieza que no necesita belleza
Sobre mi nariz y sobre tu cuerpo
Distancia que dispara mis destinos

Secuestrado cuando en silencio
Te borras. Óxido en mi memoria
Palpitas entre grietas
Muerta bajo mis pies, inacabable.

Osmar Peña ’12

El destino es frágil


http://www.youtube.com/watch?v=fVb8dBQ7jKg&feature=player_embedded#!
el destino es frágil

se pasea entre nuestras manos como seda

nos deja sentirlo, nos palpa, se adueña de nosotros sin necesidad

Exhala en nuestros pómulos

Su aliento es de hombre, caliente, que lentamente se apresura

Mis pestañas rompen suave su aura

su piel b l a n c a… muerdo a mi destino.

Mi mirada de ira y rabia hace sus movidas

me deshago de su presencia, lo reto
sin que él se entere…

Entran en juego las poses
y comienza una sesión fotográfica ante su memoria
frágil, amoroso, débil, suave, tender,
ingenuo, triste mirada, labios abandonados… etcétera.

El baile se extiende

flexiones, miradas, posturas, sonidos pregrabados y reproducidos una vez más.

¿Son reales o sólo un repeat en la lista?

recordatorios del ácido que una vez llovió sobre mi cuerpo.

el baile termina. La música invisible se detiene. Stop, cassette out.

Tal como dice Farmer…
Sin ti mi cuerpo es anónimo“…


Osmar Peña ’11

Soul…

a DL

Querido blog, espacio de mis confidencias acompáñame en esta nota que guarda un olor a licor, a cerveza y a tapas que me esperan tras algunas olas.

Sin calcular, sin hacer presión, sin buscarlo

llega el sentimiento que define todo lo que siento

una corazonada, un grito, una sustancia entre mis labios

unas palabras que definen mi existencia

felicidad… sí, creo que junto a ti soy feliz.

 

Respiro lo que me puedan traer las notas musicales de tus labios

que mis oídos se despegan del pop bubblegum y del grunge ácido

para arrodillarse a escuchar el gospel jazz… soul que me cantas entre play y repeat.

 

Si puedo hacer de mis logros un puente hasta a ti

si todo mi camino me conduce a ti,

si el destino entrelaza mis sueños, mis anhelos, mis felices lágrimas

porque…

¿Qué podemos querer más, que aquello que se nos ha hecho tan dificil de obtener?

 

Con los años mis rasgos se afinan,

mi personalidad es la misma, risueña, inocente, aquella

capaz de creer en ti, mi perfecto amante.

 

Cuento nueve, voy para diez…

no importa que los dedos ya no me alcancen

tú le das sentido a los versos de Neruda que siempre quise entender

porque tú… “todo lo llenas,

con tus manos suaves como las uvas.”

 

Cielo, me elevas…

me calmas, me enterneces

me haces mostrar lo que guardo para ti

los ases de virtud, de realidad…

sos la única luz que permito me enfoque de frente

que enfoque desde todos mis ángulos,

eres mi recuerdo kodak, eres mi imaginación canción de john lennon,

eres la única verdad para mí.

 

Ahora deja que las sábanas hagan su trabajo en las noches,

permite que el susurro nocturno enfríe mi piel y no tu ausencia.

Enceguece* las sombras que aún deseo que existan a mi lado

y haz que algún día cesen las lágrimas que aún derramo por ti.

 

Arena… aún entre mis dedos hay arena…

por favor querido blog, guarda las letras como pertenencias privadas, como camisas de la suerte que no se lavan, como secretos de la infancia que quedan encerrados en nuestra mente, como el color de la piel que no se cae con lavarse, guárdalas.


Osmar Peña

La única mala publicidad es la que no se da

(Este artículo es sólo para entendidos en la materia… para los demás será sólo otro disparate mío)

Una vez un petete muy asustado decidió huir, deshacerse de su color amarillo… huyó de patúlandia y se perdió lejos lejos de su morada… ese petete se portó mal… sus demás petetes brothers se le quedaron viendo y se extrañaron por el comportamiento… pensaban q ese petete se había asustado, q alguien debía hablar con él, q ese petete no era el único con ganas de huir de patú-landia….

Anyway… sentí que en un momento el racionalismo era demasiado rosa y nadie iba a entender. So, believe me when I talk… la única mala publicidad es aquella que no se existe, lo peor es q nunca hablen de uno, eso es como no estar en facebook o en twitter… en fin. ¿acaso te asusta el futuro? Creo que la tierra tiene más de un San Francisco, más de un estado de Texas, más de un polo ártico que quiebra y divide la tierra en porciones sin preguntar… sólo temblando.

No hagas ideas de sembrar banderas, de coronar al más valiente, hoy somos una idea, un pensamiento, una posibilidad… creo que elugubrar algo más allá sería una mentira, una ilusión, un petete defectuoso… somos humanos: NOS ASUSTAMOS. Pero no es un porqué para decifrar nuestros pasos, erramos Sí, pero también somos capaces de olvidar, de perdonar, de decir lo siento.

Manchas de petróleo sobre arena, se hunden profundamente…. se vuelven invisibles… pero en el fondo sabemos que están allí. Hedor… hedor a que alguien necio se ha equivocado… hedor a que no aceptamos nuestros miedos…. hedor… hedor a alcantarilla salida en plena avenida.

Osmar Peña ’10

Arena voraz

La tierra tiene su propio sabor
trae un temblor, un latido
un hambre tan voraz
capaz de abrirse y dejar que caigan dentro
mil árboles, mil llantos, mil hectáreas de arena

Lo voraz
Lo lejano y falso del eco
Detesto el grito que se hace pequeño mientras cae
lo odio porque es mi grito el que se hunde

Eres tierra
eres temblor, eres latido
tienes un sabor…
de arena que se pierde con el viento.

Osmar Peña

Ártico


Ártico
es la palabra más cercana a tu nombre
clavo un cuchillo en el hielo
se rompe, se abre una grieta.

Se rompe una vajilla
se cae la baraja de la mesa
las cartas caen de espalda
exepto ace… as de corazón.

Siento frío
no hay calor que evite
que me congele ante este frío
este que cruza mi pecho.

Extraño la palabra jacarandoso
zanahorias de miradas dobles
el surrealismo es parte del nicho
donde invaden las tazas de chocolate.

Mundo pintado de lágrimas moradas
labios rojitos rosaditos
lluvia transparente que corre por tus cabellos
frío que también se escurre por tu piel.

Suspiro.

Osmar Peña

Dolor y cenizas

Nunca pensé eso de ti

Nunca te imagine de esta manera

Abriéndome la herida mientras la sangre corría

En el silencio el cuchillo corta

Mientras yo leía, tú cortabas

En el silencio te me escondías

OH gran dolor como me abres la herida

Se cae el cielo, sostengo un pedazo de nube

Veo ramas cubiertas de cenizas

Polvo de lo que fueron tus labios

Cenizas color carne desechas en mis manos

Tristeza de lágrima tuya, sangre de mi alma

Soledad y miseria fueron tus deseos finales

Un amargo sabor en la boca

Un amargo ardor en los ojos

Mi boca abre el grifo de los gritos adoloridos del corazón

Lloro

Lloro sin cesar

Lloro y mis lágrimas no dejan de mojarme

Mañana no podré llorar, tengo apariciones públicas

Hoy soy llanto, mañana quizá seré polvo de labios.

–

Por Osmar Peña.

El bosque

Te vas corriendo, corriendo bajo la lluvia

yo te persigo, viendo constantemente la silueta de tu espalda

era de noche, yo seguía persiguiéndote

no llevaba sombrilla,  sólo por casualidad llevaba ropa

tú no parabas de correr, yo de repente entre los truenos

te perdí de vista.

Me quedé aparte, sólo… pensando

y entre las sombras empecé a llamarte

te llamaba a gritos, porque quería alcanzarte así fuese con mi voz

No debí gritar, los gritos no me gustan…

pero estaba tan desesperado que gritaba tu nombre

Dónde estás? No te veo…

Lloré.

De eso no sé cuanto tiempo ha pasado,

pero yo sigo atrapado en el mismo bosque oscuro

con lluvia, de noche, solitario y habiéndote perdido.

Los truenos siguen sonando y las nubes no detienen su curso,

salen todas nuevas, cargadas, y volátiles.

Te extraño… te llamo a gritos

pero no sé sí me escuchas…

Escrito por Osmar Peña

Papel escúchame

Papel escúchame como nunca nadie antes ha escuchado mis palabras. Mi vida pende de hilos que sujetan mis brazos, manos y pies. Yo desconozco la oscuridad incandescente del otro lado de la tensa cuerda. Escribo para poder contarle a alguien este pesar que me agobia y deja de repasar mi fisonomía para herirla, la letra se desprende de mi mano y mis lágrimas mojan la tela verde de mi franela.

Verticalmente colocaré dos dedos frente a mis labios, y me mostraré ante el espejo. En silencio, poco a poco, noto dentro del pasaje en mis pupilas que el llanto conforma la salada laguna que se hace pasar por mis ojos.

¿Acaso existe otra manera de llorar que no sea en soledad conmigo mismo?

Dime ¿Cómo puedo sincerar a la verdad que susurra en mi garganta? Si la garganta está tan cerca del pecho, y el pecho del corazón. Mis ojos dejan que entre una pequeña corriente de aire, yo me despego de la responsabilidad a la cual no le importa verme o pasar de mí, quise sentir un poco e ilusionarme con alguien que sí notaba mi lugar dentro de los pasillos llenos de tanta gente.

Y aunque la silla junto a él siempre estuvo ocupada, yo no sabía hacer otra cosa que mirar por esa ventana que me veía; agachado intentando ocultar mi disgresión. Lentamente herí con palabras de romance, y mis alas arrasaron con dos casas de naipes: la mía y la del anhelado vecino.

La disculpa vino después, el “lo siento” y “las culpas” se arrastraron por entre las migajas de pan que acababa de comer. Esa bestia en mí devoró todo, solamente porque hace tiempo no comía y tenía hambre. Me siento tan culpable por hacerle daño a tantas personas; el dolor de cabeza y una alergia en la piel parecen ser la semilla plantada por el Karma, que como una nube lo deja notar: los truenos atraerán una lluvia kilométrica.

No puedo borrar a falta de memoria, yo quisiera cambiar las imágenes en el rompecabezas, pero las fichas ya estaban impresas desde que nací.

¡Desgracia! ¡Desgracia! Poco a poco el tormento llega a mi pensamiento, paso los días ignorando mis desgracias amorosas, piso el suelo cada día intentando obviar el granito roto que se abre bajo mis pies.

Estoy despechado y el grafito dentro de mi portaminas lo nota, lo sabe y lo comparte…

Por Osmar Peña