La máquina de escribir

Las agujas negras se clavan en el papel
calzan empapadas en sangre negra
no se pueden detener, dan zancadas sin cesar
espinas plateadas son sus piernas
espinas que penetran en las botas
botas con agujas negras de tacón
que se clavan en el papel empapadas de tinta
que se mueven sin cesar, clavan sus puntas con fuerza
largas espinas metálicas plateadas
que bailan delgadas en botas negras con tacón fino
arte del puntillismo sobre el papel con el arma negra que moja…

Osmar Peña ’13

Ardor

Vacío que abosrbe, que succiona sobre mi cuerpo

movimientos de lengua bajo mi ropa

ansias de  respirar y exhalar el aire que yo deshecho

soy consumido, soy alimento para cáncer.

 

Eres el toque frío, la sensación de abandono y desamparo

embargas con el sonido de la cremallera que baja

eres seducción, la semilla desconocida, sin marca,

el del nombre común y borroso.

 

Eres la sangre que hierve y me tensa

el stress que camina, la sonrisa adicta

la sonaja rota que hace resbalar a cualquiera

la espina punta roma, el medicamento caduco.

 

Eres la masa que crece bajo mi piel,

que carcome músculos y se vuelve pulpa blanca;

cortar la piel, hacerte externo a mí…

este tumor vuelve a crecer, eres llama falsa

el fuego fatuo que me incendia desde hace trece años

la razón de mi soledad y mi compañía.

 

Osmar Peña ’13

Asesinado

Desgarrado

partes de mi cuerpo se desligan de mí

se caen sujetadas por una espesa saliva

no es levantarse una opción.

 

Se escurre el contenido de mi garganta

sobre el pecho y sobre el suelo

los labios se secan, se achican, se olvidan

se olvida un labio del otro, extrañando su compañía.

 

El hueso se bifurca

y no hay dolor más grande que ese

La voz se pierde entre la música en mi cabeza

se abren mis músculos y se aprecia la grasa entre las capas,

se hace eterna la sangre que escurre.

 

la pequeña prisión de huesos en mi pecho

se quiebra con uno solo de tus golpes

se abre y se tiene acceso al aire que provoca

suspiros, gritos y palabras;

tienes acceso a mi corazón,

bombona de propulsión de suaves cables

cables robados, prestados, que aún funcionan.

 

Lo más escalofriante

es sentir la apertura de la piel

las separaciones que se crean tras el filo que soba

la suave cama de vellos, que siempre quedan contra el suelo,

empapados en un rojo sudor.

 

Osmar Peña ’12

De espaldas (del poemario ‘Posturas’)

El silencio a tu alrededor
es una de las peores cosas en mi vida
cuando llenas una habitación con tu vacío
cuando existes sobre los espacios en blanco

Respiras sobre mi hombro, quejándote del frío
dejas tendida tu parte de la cama
es amena y fastidiosa la limpieza de tu ausencia
te obsesionas tanto con tu figura
que cabes entre sábana y sábana sin crear formas en ellas

No es lo mismo estar sin ti,
que violar constantemente mis recuerdos a oscuras
para encontrarte nuevamente en silencio

No es lo mismo viajar con el cinturon de seguridad
desabrochado en el asiento junto al mío
No es lo mismo despedirme de ti
sin que se note que hablo solo.

Cuando siento que te alejas
siendo una historia que no se narra.
El miedo desaparece, el aliento se vuelve tiza sobre la oscura noche
mi saliva aceitosa se encharca en el pavimento.

Osmar Peña ’12

Golpe vacío

Como gotas sobre el vaso lleno
flota tu recuerdo en la superficie;
Mi piel se llena de moretones,
la sangre se detiene en tu ausencia;
Se atrofian mis manos intentando olvidarte.

¿Cómo aceptar que tu pelo rojizo
se vuelve ceniza debajo de mis lágrimas?
Canción que apaga mis ojos,
silencio que invade mi cuarto.

Eres la grieta de huesos antes rotos,
contando las rayas áridas sobre mi boca.
Tu imagen es presencia onírica cada noche
Y despierto conociendo al tiempo
golpeando en la oscuridad del vacío.

Osmar Peña ’12

Vestidor

¿Quién observa tras tus lentes?

cortina, espejos. Show frente al jurado

dos navajas escondo en mi entrepierna

pequeñas agujas hiladas se desatan de mis genitales

Caen pequeñas, sujetadas con hilo blanco.

 

Dos puntos rojos sobre mis muñecas, uno a cada mano

una pinza que eleva mis rodillas, piel que cuelga.

 

Autolaceración. Príncipes mestizos y cuentos de hadas

coce mis dientes, inserta, saca y repite otra vez.

 

Agua suena debajo de mi cuerpo, gotas azul oscuro

rompen contra la toma mental de mi cuerpo arcado

Columna rota sobre la tierra que arenosa se desentiende,

vuela como mirada perdida.

 

Una gran lanza atraviesa mi cuello,

toso cada vez más fuerte, mi cara se pone roja

mis ojos parecen reventar y apago mi visión.

No me veré más hoy,

el espejo tras la cortina del vestidor es temible y encantador.

 

Osmar Peña ’11

Cruje

Camina sobre mi sombra
Bébete su negra presencia
Clava tus dientes sobre la grama en mi pecho
Que mis ojos no vean tu cara

Me monto sobre este blanco cadáver
Que cruje y defeca como cualquier otro
Él sabe lo que es mirar fijamente
Mientras su abdomen se mantiene plano

Breve ante tus manos
Bruto y de labios carnosos
Agáchate. Húndete bajo lo inocente de las sábanas
Haz silencio. Muerde mis dedos

Asciende sobre el polvo que lanza mi boca
Vuela sobre tu nube diablo de carne
Quémate sobre mi pelvis
Sonroja tu cuerpo, ahógate en mi líquida presencia

Silencio sobre la mesa
Caspa que cubre todo el suelo
Llora ahora sobre mi pecho muerto

 

Osmar Peña ’11

Para ti

¿Cómo puedo hacerte llegar mis palabras?

To E

[youtube http://www.youtube.com/watch?v=3crMQ5FV-tU&fs=1&hl=es_ES%5D

Aligeraría el peso de todas las aves
colocaría sobre ellas papeles con 1 palabra: amor
las soltaría el día que sintiese que te estás enamorando de mí
y crearía la lluvia de amor que te mereces.

Colocaría sobre un globo terráqueo
miles de guitarritas y cientos de roqueritos con mi cara
intentaría darte lo que necesitas, roquear tu mundo
colocar un par de amplificadores al lado de tu corazón.

Quiero crear salidas y entradas,
pasadizos secretos entre tu tierra y la mía
acercarte a mí, poder hacerte reir más a menudo…
porque créeme que extraño tu risa cuando no estás.

Las ilusiones existen en mi mundo, tienen sus papeles en regla
le permiten a mi corazón
tener esos respiros de vez en cuando
esos nervios que imprimes me refrescan.

Yo pasé por tu mente… soy una opción
quiero convertirme en la única opción
en el único desafío que tomes al agarrar mi mano
quiero ser un paracaidas en pleno descenso

quiero seguir siendo quien te llene de nervios
y quien te cambie el tema para evitar tu incomodidad
quiero crear imágenes para tu imaginación de ingeniero
que se encarga de elaborar mil fórmulas…
y al ser un poco egoista, trillado y obvio
quiero alimentarme de tu ingenio.

Supongo que no hay mejor decisión
que aquellas que hacemos por entusiasmo,
ilusión, esperanza, fé, ganas, y
con la confianza necesaria para
hacerme notar en tu mundo…

Hablemos… y sigamos hablando
me haces bien.

Osmar Peña 10′