‘Misery’ de Maroon 5 :D

El masoquismo suele ser parte de nosotros en muchos aspectos de nuestra vida, algunos la usamos sólo en momentos de victimizarnos y para otros es un atuendo diario que se lleva en boca, manos y cabello. Este pequeño video de la gran agrupación Maroon 5, se presenta como el primer single de su nuevo disco “Hands all over” y se desprende ‘Misery’ como el primer exponente del sonido de esta nueva producción.

Ciertamente el video muestra una irónica y divertida forma del masoquismo por terminar una relación que se vuelve adictiva, pegajosa y que duele sólo como Adam Levine lo puede demostrar constantemente. Sin más les dejo el estreno de este fantástico video de una de mis bandas favoritas 😀 y que he de confesar que este es como el tercer hombre más hermoso del planeta!!!


Osmar Peña

PD: Quizá luego me anime a hacerle al video una versión poética ^^

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Sinfonía

Mientras yo salía del metro a través de una pequeña puerta, la gente se aglomeraba en la entrada de la estación, discutiendo con algún empleado que sólo ofrecía disculpas cada cierto tempo, un tanto Larghetto al igual que las primeras quejas. Otras tantas personas caminaban para luego encaramarse en los buses que pasaban por la avenida, los afortunados (dentro de los mismos) miraban a los que se habían quedado fuera del transporte (parados en las calles) huérfanos que no tenían mayor importancia. Discutían los del fondo porque ya no había mas espacio, y los de la puerta que no cerraba, porque estaban muy apretados.

A lo largo de la avenida había mucha gente con murmullos morondos, pocos buses pasaban y repetían a modo de bis el ritmo consecutivo con el cual se reiteraba aquella imagen de autobuses repletos. Alrededor, filas de buhoneros establecidos que utilizaban sus voces en marcado furioso para anunciar las gangas al consumidor que pasara o estuviese por hacerlo en 1, 5 o 10 minutos, ya que aquí manda y vende el que lo haga con molto fuoco marcato.

Tomo en cuenta entonces el sonido de fondo, la orquesta que era una compilación de cornetas ofuscadas, no faltaba la voz desafinada de otro cantante de reggaeton que colocaba alguno que otro vendedor de música económica. De pronto comenzó el vivacissimo, me tomó por sorpresa, y mi cuerpo casi cae al piso, pues la ráfaga con la cual pasó aquel muchacho no era normal en el compás. Saltó el coro cercano en fuga y colocó en relieve la palabra: ¡AGÁRRENLO! Sus caras modulaban un tono espressivo e furioso, pero fue un tanto breve, así pues volvió a instaurarse el orden moderato en el cual terminé de conducirme hasta la puerta de mi edificio, al estar a punto de trancarla cerraba esta sinfonía la sirena de una ambulancia que se alejaba.

Osmar Peña