Vacío n°4

Se congeló el aire
mi aliento está hecho de lágrimas
se condensa la sangre en el corazón
sacabas los grumos, saco los grumos
toca retirar lo que obstaculiza el palpitar

el azúcar se vence dentro de mis venas
se torna veneno líquido
me intoxico cada vez que respiro y lo esparzo
mueren mis sueños mientras duermo
fue mi elección consumirme en esto.

se detiene el viento tras la bicicleta
se rompe el casco, se separa el manubrio y abandono el traje
se hacen trizas todas las advertencias,
se levanta el polvo volviendo mi realidad un humarada de tierra
tierra sin memoria, grava pesada, asfalto negro,
la pisada pasa sobre el olvido, camina sin sentido.

Cuando las voces sonaban, cuando eras un nombre nada más,
el silencio se hizo presente frente a ti
y silencio quedó como posesión perdida
Fiel brisa, y este perpetuo respirar hondo
horcadas de pesado aliento, aliento de lágrimas
vacío a medio descubrir, ilusiones en marcos vacíos.

Se descansa sobre el césped, se camina para coger el bus
se abraza para sentir calor, se ama para evitar la soledad
se fornica para satisfacer al cuerpo, se ven las estrellas para soñar
se baila para mover el cuerpo, se ríe para ser feliz y
se olvida el amor para ir a trabajar al hospital.

Osmar Peña ’15

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Ardor

Vacío que abosrbe, que succiona sobre mi cuerpo

movimientos de lengua bajo mi ropa

ansias de  respirar y exhalar el aire que yo deshecho

soy consumido, soy alimento para cáncer.

 

Eres el toque frío, la sensación de abandono y desamparo

embargas con el sonido de la cremallera que baja

eres seducción, la semilla desconocida, sin marca,

el del nombre común y borroso.

 

Eres la sangre que hierve y me tensa

el stress que camina, la sonrisa adicta

la sonaja rota que hace resbalar a cualquiera

la espina punta roma, el medicamento caduco.

 

Eres la masa que crece bajo mi piel,

que carcome músculos y se vuelve pulpa blanca;

cortar la piel, hacerte externo a mí…

este tumor vuelve a crecer, eres llama falsa

el fuego fatuo que me incendia desde hace trece años

la razón de mi soledad y mi compañía.

 

Osmar Peña ’13