Lo normal de ser gay

Ser gay puede ser un camuflaje. Utilizar la sexualidad como capa para cubrir nuestras debilidades, el vacío detrás de las rodillas. En mi vida laboral siempre he optado por medios que tradicionalmente se codean con la homosexualidad, como el palillo que se usa después de un almuerzo para eliminar los restos de comida -necesarios, útiles y naturales-; y es que el mundo de las revistas es un medio abierto a una ligera sensibilidad, al entendimiento pasional ante el encuadre por centímetros de una imagen, hacia las debilidades por un cierto tipo de papel y su gramaje, al cómo una tipografía puede enamorarte o hacer que detestes una publicación… La atención al detalle y a la delicadeza de cómo se tratan. El trabajo es prestar atención y el ojo gay, es un ojo atento, cuidadoso, delicado y cristalino.

Lentejuelas de esfuerzo. Mi carrera universitaria fue Letras, o Literatura si se quiere internacionalizar. Un pregrado lleno de personas que pueden apreciar tonalidades profundas que traspasan el tópico de a quién besamos o del quién nos toca. Para mí, ser gay ha sido volverme transparente al ser público, tener que destacar más allá de mis preferencias sexuales, porque en ámbitos donde se ve como algo “no tan especial”, lo que te hace brillar es el brío, la dedicación y la destreza en tus respuestas, y no tanto el color rosa de tu correa.

Pulsiones. Ciertamente se piensa que ser gay es una característica no tan sencilla de llevar, un sweater pesado sobre los hombros que no podemos quitarnos, que nos guste o no es otra persona del mismo sexo la que nos regala espasmos consensuados y logra ciertas implosiones en nuestras gargantas al hacernos llegar al orgasmo. Pero ese pensamiento se equivoca. Ser gay es fácil porque no tienes que hacer absolutamente nada para serlo (incluso siendo soltero y sin tener relaciones sexuales lo eres).

No hay magia en los tacones. Que te gusten los de tu mismo sexo no hará que seas mejor escritor o editor, no optimizará tu ortografía o redacción, no te dará un mayor tino para elegir fotografías o incrementarán tu creatividad para realizar eventos. ¿Afecta en lo social? Si bien las conexiones y relaciones públicas pueden servir de mucho a un comunicador social, lo políticamente correcto no es utilizar la preferencia sexual para definirse laboralmente, aunque quizá pueda ayudar a conocer a la gente correcta en lugares no convencionales.

El aumento de la lupa. Salir del closet fue en su momento algo importante, decisivo, el globo que explotaba según el tiempo que guardábamos las palabras. Hubo silencio y después sonido, una explosión. Y, luego, nuevamente ruido cotidiano. Nos volvimos una persona más y entendimos que la importancia estaba -y está- en nosotros. Ser homosexual es ser humano y ser humano es ser cualquier persona. Somos iguales, y aunque para algunos sea más o menos notorio, no es gran cosa, es sólo una cuestión de atracción y de amor.

Osmar Peña ’14

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