Esquina de piedra
Líneas negras a lo largo
Dividido en cuadrados segmentos
Duro, gris y asfaltoso
Cama del polvo diario
Heridas abiertas que se llenan con agua
Las manos se enfrían al tocarte demasiado
La piel por necesidad se acerca
Sobre una mancha oscura te expandes
Rota, una pieza que no necesita belleza
Sobre mi nariz y sobre tu cuerpo
Distancia que dispara mis destinos
Secuestrado cuando en silencio
Te borras. Óxido en mi memoria
Palpitas entre grietas
Muerta bajo mis pies, inacabable.
Osmar Peña ’12
