a DL
Querido blog, espacio de mis confidencias acompáñame en esta nota que guarda un olor a licor, a cerveza y a tapas que me esperan tras algunas olas.

Sin calcular, sin hacer presión, sin buscarlo
llega el sentimiento que define todo lo que siento
una corazonada, un grito, una sustancia entre mis labios
unas palabras que definen mi existencia
felicidad… sí, creo que junto a ti soy feliz.
Respiro lo que me puedan traer las notas musicales de tus labios
que mis oídos se despegan del pop bubblegum y del grunge ácido
para arrodillarse a escuchar el gospel jazz… soul que me cantas entre play y repeat.
Si puedo hacer de mis logros un puente hasta a ti
si todo mi camino me conduce a ti,
si el destino entrelaza mis sueños, mis anhelos, mis felices lágrimas
porque…
¿Qué podemos querer más, que aquello que se nos ha hecho tan dificil de obtener?
Con los años mis rasgos se afinan,
mi personalidad es la misma, risueña, inocente, aquella
capaz de creer en ti, mi perfecto amante.
Cuento nueve, voy para diez…
no importa que los dedos ya no me alcancen
tú le das sentido a los versos de Neruda que siempre quise entender
porque tú… “todo lo llenas,
con tus manos suaves como las uvas.”
Cielo, me elevas…
me calmas, me enterneces
me haces mostrar lo que guardo para ti
los ases de virtud, de realidad…
sos la única luz que permito me enfoque de frente
que enfoque desde todos mis ángulos,
eres mi recuerdo kodak, eres mi imaginación canción de john lennon,
eres la única verdad para mí.
Ahora deja que las sábanas hagan su trabajo en las noches,
permite que el susurro nocturno enfríe mi piel y no tu ausencia.
Enceguece* las sombras que aún deseo que existan a mi lado
y haz que algún día cesen las lágrimas que aún derramo por ti.
Arena… aún entre mis dedos hay arena…

por favor querido blog, guarda las letras como pertenencias privadas, como camisas de la suerte que no se lavan, como secretos de la infancia que quedan encerrados en nuestra mente, como el color de la piel que no se cae con lavarse, guárdalas.
–
Osmar Peña