¿Creías que lo retro se había quedado en Woodstock? Pues Revista OJO viaja al pasado en una máquina del tiempo llamada baúl, y trae como recién sacado del horno una campaña para recordar los buenos tiempos.
Lo retro está volviendo, y para amar ese cambio queremos, o mejor dicho: necesitamos más paz, amor y flashmobs. Un flashmob es una acción rápida que rompe con el status quo del momento y lugar; pero… ¿¿¿sería mejor hacer perdurar ese momento???
Alguien lo dice, y esa idea al tomar forma se cumple: Hemos realizado tai-dayed en franelas que durarán, te llevamos música de los 60′s, nos vestimos con la pinta retro indiscutible de la época, regalamos flores para detener la violencia, llevamos telas blancas que simbolizan la paz, hacmeos caminatas pacíficas para esparcir buenas ondas, y muchísimas cosas más…
Dicen que lo bueno se hace esperar… pero… el flashmob retro no te pone a hacer más colas, te trae los hechos servidos a la carta y si esto fuese Holanda….pues ni te cuento sobre el postre….
Osmar Peña


