Como gotas sobre el vaso lleno
flota tu recuerdo en la superficie;
Mi piel se llena de moretones,
la sangre se detiene en tu ausencia;
Se atrofian mis manos intentando olvidarte.
¿Cómo aceptar que tu pelo rojizo
se vuelve ceniza debajo de mis lágrimas?
Canción que apaga mis ojos,
silencio que invade mi cuarto.
Eres la grieta de huesos antes rotos,
contando las rayas áridas sobre mi boca.
Tu imagen es presencia onírica cada noche
Y despierto conociendo al tiempo
golpeando en la oscuridad del vacío.
Osmar Peña ’12

