Tus manos se mueven entre mis arrugas
Sobre las curvas de mi almohada
Te desbordas sobre el precipicio de mi suelo
Empapas la mesa sobre la cual te coloco
Las aspas del ventilador luchan contra tu presencia
Las lágrimas de tu pene que acumula mi pared
De la cual te sujetas sin poder agarrarte
Cierras los puños, te dejas caer sobre mi abismo
El grito se resume sobre tu boca y suda sobre
tu pecho
Entierro y escondo un tesoro en tu piel
Robo minutos, horas del vacío
Tú eres cera que mide cada centímetro
Sustancia sobre la forma
Gotas sobre tu frente
Lluvia sobre tu abdomen
Firmo mi hombría en tu pecho
Y tus dedos juegan con mi existencia.
Osmar Peña ’12