Como sí no hubiera mañana,
como la niebla que se queda turbando mi ventana,
como el risco que nunca puedo ver.
Tú, bruma densa sobre mi piel.
Cubre mis penas.
Tapa el cielo,
deja que mis ojos se vuelvan solo pupila
mientras tu roto velo cubre mi silueta.
Roba esta ya asaltada ciudad,
es tuya para dominarla.
Para hacer desierto dentro de la planicie,
para que silentes fuentes me recorran.
Osmar Peña ’11